viernes 25 de abril de 2008

No más cadenas por favor

Nota: Este artículo no fue escrito con la intención de ofender a nadie. Si tú acostumbras enviar cadenas por correo, te ruego que lo leas todo antes de juzgar si tengo o no la razón. Tus contactos y yo te lo agradeceremos. Si por el contrario, conoces a alguien que acostumbre hacerlo, lo que te pido es que le envíes el link hacia ésta página para que lo lea.

Es curioso pero los grandes inventos muchas veces son usados de manera imprudente por algunos usuarios y lo único que hacen es degradar el mismo servicio y lo que es peor, lo hacen sin siquiera estar conscientes de ello.

El correo electrónico por ejemplo, además de ahorrarnos toneladas de papel, acelera las comunicaciones haciéndonos más eficientes, mantiene vivas relaciones y une personas sin limitaciones de fronteras u horarios. Sin embargo no faltan los usuarios que abusan del servicio para enviar cualquier cosa que reciben, en una clara muestra de que el tiempo de los demás y los recursos disponibles simplemente les importa un comino. Y no sólo eso, tampoco les interesa mantener la privacidad de sus contactos.

Vayamos por partes, si en una pareja hay diferencias de gustos, preferencias, pasatiempos, creencias etc. es de esperarse que esas diferencias se multipliquen y sean más marcadas en un grupo grande como tu libreta de direcciones, un grupo en el que generalmente estarán tus compañeros de trabajo, tus amigos personales y tus contactos laborales de otras empresas. De allí que por ejemplo no todos van a recibir con agrado un mensaje religioso o uno motivacional, además de que no todos tendrán el tiempo para leer no uno, sino varios mensajes de este tipo que puedan recibir. Por años he trabajado con docenas de usuarios de correo y he escuchado una y otra vez el mismo comentario: “esta persona no tiene nada que hacer porque solo enviando estas cosas se mantiene”. Acto seguido envían el mensaje directo a la papelera sin siquiera abrirlo. Si tú lo hubieras enviado, esto podría no importarte mucho, pero apuesto a que si te interesa si te digo que la opinión de esa persona sobre ti se va viendo afectada con cada mensaje borrado.

Pero no todo se limita a esas molestas presentaciones de PowerPoint. A veces sin querer puedes estar enviando un virus y aquí es donde se pone interesante la situación. Si alguien lo abre y pierde información por eso, no quiero ni imaginarme lo que pensaría de ti y tus antepasados, pero talvez tú si debas imaginártelo y sobretodo, evitarlo. Recuerdo una ocasión en que un usuario recibió un adjunto y lo abrió, a pesar del antivirus instalado su computadora se infectó pero no quedó allí. El virus empezó a autoenviarse a todos los contactos de su libreta, adjuntando cualquier documento del mismo usuario obviamente infectándolo antes. En cuestión de minutos, se infectaron muchos usuarios en diferentes oficinas convirtiendo a esta persona en la más odiada de la organización durante algunas horas.

Otro tipo de cadenas son las “alertas importantes”, por favor, si recibes estos mensajes no los reenvíes sin antes tratar de averiguar si son reales. El envío de alertas falsas no hace sino aumentar la intranquilidad con que ya vivimos y hacernos dudar de las alertas verdaderas, recuerdas el cuento de Pedrito y el lobo? Debes saber que:

- Microsoft no alerta sobre virus, tampoco te va a dar un cheque si reenvías un mensaje a todos tus contactos y mucho menos Bill Gates decidió cerrar Hotmail y está pensando en regalar su dinero

- Nokia no te va a regalar un celular si reenvías un mensaje a todos tus contactos

- Amy Bruce, quien tiene 7 años desde 1999 no está esperando que reenvíes un correo para recibir 7 centavos por cada dirección que quede en el cuerpo del mensaje

- Ningún virus deja inservible tu disco duro o tu teléfono celular

- No van a clonar tu línea de celular porque presiones alguna tecla si te llaman de un número extraño

- No te va a caer una maldición por no reenviar un mensaje a x cantidad de personas ni mucho menos se va a cumplir tu deseo si lo haces

Si recibes alguna alerta como estas, antes de reenviarla a tus contactos copia unas cuantas palabras del mensaje en Google. Hay sitios web que se encargan de recopilar estas cadenas que en su mayoría son leyendas urbanas y así podrás por lo menos ver si se trata de una amenaza real o no. En algunos casos incluso cambian datos del mensaje como lugares o nombres de empresas para adaptarlos al país lo que muchas veces hace dudar sobre su falsedad. Es cierto que hay muchos peligros allí afuera, así que si envías sólo lo que sabes de buena fuente que es cierto, te tomarán en serio y lo agradecerán.

Pero no todo se trata de hacerle perder el tiempo al usuario al enviarle cadenas. También pones en juego su privacidad y puedes contribuir a que reciba más spam, al igual que tú mismo. Esto es porque quienes reenvían estas cadenas ni siquiera se toman la molestia de remover las direcciones anteriores del cuerpo del mensaje o de enviarlo usando el campo CCO (BCC en inglés) en lugar del campo A (To en inglés). He visto mensajes que en este último campo tienen toda la libreta del usuario así que todos reciben las direcciones de todos. Luego un spammer consigue uno de estos mensajes obteniendo así docenas de direcciones activas para atacar.

Recuerda, si quieres demostrarle a alguien cuanto lo aprecias, díselo con tus propias palabras en lugar de enviarle un mensaje que alguien más escribió. Con esto demostrarás respeto por el tiempo y la privacidad de esa persona y no deteriorarás la relación o la opinión que tengan de ti.


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